Tras pasar el Covid me encuentro con mucho cansancio. Las piernas no me llevan cuando ando. No puedo levantar los pies del suelo y pierdo el equilibrio. Mi estado general es estar en una nube mental y física.

Mujer de 62 años. Vino a consulta ya diagnosticada de Covid persistente por Neurología. Había sido atendida por Atención Primaria, Neurología, Psiquiatría, Medicina Interna.

En sus antecedentes previos al inicio de los síntomas no había información relevante salvo toma de trazodona. Hacía vida activa con actividad física y deporte.

Tuvo dos Covid en 2020. Luego recibió tres dosis de vacuna Covid. El cuadro clínico comenzó tras el primer Covid. Empeoró tras el segundo Covid. Tenía fatiga física y mental, inestabilidad para la marcha, pensamiento lento, dificultad para encontrar palabras, dificultad para caminar. Estos síntomas limitaban mucho su vida. Persistían más de tres años después.

Había sido estudiada por dos neurólogos. El estudio extenso había sido normal. Pruebas neuromusculares y enzimas musculares normales. Análisis de autoinmunidad negativos. Función tiroidea normal. RM cerebral con “microangiopatía leve acorde con la edad”.

Había sido tratada aumentando la dosis de trazodona y añadiendo un segundo antidepresivo, vortioxetina.

Cuando la vi por primera vez en octubre del 2025 tomaba diariamente medicamentos (trazodona 200, vortioxetina 15, atorvastatina), y suplementos nutricionales (Reishi, Agáricus, Córdyceps, extracto Semilla de uva rica en oligo-proantocianidinas, Rhodiola, Bacopa, Hipérico, Pasiflora, Lavanda, Azafrán, glutatión, vitamina C, vitamina D). Hacía acupuntura. Seguía mal a pesar de estos tratamientos.

Estaba claro que el diagnóstico era Covid persistente y que ni los antidepresivos ni los otros tratamientos estaban siendo de gran ayuda. Incluso era probable que tanto antidepresivo estuviera contribuyendo a la lentitud mental.

La informé sobre las hipótesis del porqué se produce el post Covid. Hicimos un plan de tratamiento de acuerdo con paciente informada, dirigiendo el tratamiento a la hipótesis endotelial. Le prescribí  aspirina 100 diario, L arginina 1500 mg diarios, omega 3 dos gramos diarios, y vitamina D. También prescribí retirar la vortioxetina progresivamente. Recomendé suspender los suplementos.

En enero del 2026 la situación clínica era claramente favorable. Había ido mejorando de forma progresiva y fluctuante de la debilidad, de la fatiga mental, del cansancio. Hacía vida normal. Podía caminar de forma prolongada. Había retirado la vortioxetina y bajado la  trazodona a su dosis previa habitual de 100 mg diarios. Había añadido un suplemento nutricional con melatonina y triptófano.

Acordamos mantener de forma prolongada el tratamiento, añadir vitamina C y considerar reintroducir atorvastatina. Mantener los suplementos de triptófano a pesar de la posible interacción entre el triptófano y la trazodona.

 

Comentario

Este caso ilustra que el post Covid puede ser muy prolongado durante años, y que puede mejorar si se cambia el enfoque de cómo entenderlo y tratarlo. Cada uno hace aquello en lo que cree. El psiquiatra la trató con antidepresivos. Tomaba múltiples suplementos nutricionales. Hacía acupuntura. Yo creo en la hipótesis endotelial y en la neuroinflamación.

Un caso clínico no demuestra, pero da información útil y permite apoyar hipótesis. Creo que la mejoría ha sido debida a tratar el daño endotelial y a bajar la dosis de antidepresivos. Es probable que la melatonina y el triptófano hayan ayudado, pero improbable que el cambio pueda atribuirse solo a los suplementos. Es improbable que haya mejorado solo por la evolución natural y el paso del tiempo.

La evolución es fluctuante. La mejoría es relevante pero parcial. Creo que lleva todavía poco tiempo de tratamiento. Tendremos que estar atentos y decidir si cambiamos el tratamiento.  

 

Contado por el paciente

Tras pasar el Covid me encuentro con mucho cansancio. Las piernas no me llevan cuando ando. No puedo levantar los pies del suelo y pierdo el equilibrio. Mi estado general es estar en una nube mental y física.

Con el doctor Carlos Isasi, después de estar en varios médicos, me sentí escuchada y que entendía lo que yo le decía [que te escuchen alguien y te entienda, me hizo sentir muy bien y me dio confianza]. El  tratamiento del doctor me ha funcionado y puedo tener una vida normal cuidándome. Poder andar dos horas sin estar agotada era algo que ya no sabía lo que era.